viernes, 3 de junio de 2016

FORMACIÓN DE METEOROS
La palabra meteorito significa "fenómeno del cielo" y describe la luz que se produce cuando un fragmento de materia extraterrestre entra a la atmósfera de la Tierra y se desintegra.
Hay tres clases de meteoritos: los litosideritos están formados por materiales rocosos y hierro. Constituyen apenas un uno por ciento de los meteoritos. Los meteoritos rocosos, formados solamente por rocas, son los más abundantes. Los meteoritos ferrosos, un 6% del total, contienen gran cantidad de hierro.

FORMACIÓN DE SUPER NOVA 

Es una explosión estelar que puede manifestarse de forma muy notable, incluso a simple vista, en lugares de la esfera celeste donde antes no se había detectado nada en particular. Por esta razón, a eventos de esta naturaleza se los llamó inicialmente stellae novae («estrellas nuevas») o simplemente novae. Con el tiempo se hizo la distinción entre fenómenos aparentemente similares pero de luminosidad intrínseca muy diferente; los menos luminosos continuaron llamándose novae (novas), en tanto que el término supernova.


Las supernovas producen destellos de luz intensivos que pueden durar desde varias semanas a varios meses. Se caracterizan por un rápido aumento de la intensidad luminosa hasta alcanzar una magnitud absoluta mayor que el resto de la galaxia. Posteriormente su brillo decrece de forma más o menos suave hasta desaparecer completamente.

Rosetta descubre cautivadora belleza en el espacio profundo

 La nave espacial Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (European Space Agency o ESA, en idioma inglés), ha enviado fotografías en primer plano del asteroide Lutetia, una reliquia cubierta de cráteres que proviene del nacimiento del sistema solar. Las imágenes, que revelan un pequeño universo de belleza extraña y cautivadora, mantienen entusiasmados a los científicos.
"Jamás había visto algo como esto", dice Claudia Alexander, investigadora estadounidense del proyecto Rosetta. "Parece como si se hubiese desprendido del asteroide madre; es todo ángulos y planicies, impactos antiguos superpuestos a los más recientes, cubiertos por alguna clase de polvo".
Asteroide Lutetia (Alfred Hitchcock, 550 píxeles)
LA SUPER  LUNA DE LA COSECHA
Por primera vez en casi 20 años, el otoño en el hemisferio norte comienza en una noche de Luna llena. La coincidencia constituye un escenario propicio para una "super Luna de la cosecha" y para un espectáculo de luz que no se puede dejar de ver.
La acción comienza durante el atardecer del 22 de septiembre, que es el último día del verano en el hemisferio norte. A medida que el Sol se hunda en el Oeste, poniendo fin de este modo a la temporada, la "Luna llena de la cosecha" emergerá en el Este y dará inicio así al otoño. Las dos fuentes de luz se mezclarán para crear en el crepúsculo un resplandor veraniego-otoñal de 360 grados, que sólo se ve en ocasiones especiales.
Super Harvest Moon (moonrise, 550px)

UN EXTRAÑO ENCUENTRO EN PLANETAS Y NAVES ESPACIALES
Este fin de semana, Venus y la Luna creciente se encontrarán en el cielo del Oeste en una espectacular conjunción, y no estarán solos. La Estación Espacial Internacional (EEI) y, muy probablemente, el transbordador espacial Atlantis se les unirán para formar un extraño encuentro cuádruple de naves espaciales y planetas sobre muchos lugares.
El espectáculo comenzará a la puesta del Sol, cuando Venus y la Luna emerjan desde el crepúsculo, muy cerca uno del otro. La Luna se verá exquisitamente esbelta, una medialuna iluminada, al 5%, el sábado 15 de mayo (mapa del cielo), y una algo más rellena, al 10%, el domingo 16 de mayo (mapa del cielo). Entre los extremos de la medialuna se podrá observar una imagen fantasmal de la Luna llena. Ese es el "Brillo de la Tierra" (la luz de nuestro propio planeta reflejada por el terreno oscuro de la Luna). Se considera que, en conjunción con Venus, una Luna creciente con Brillo de la Tierra es uno de los paisajes más bellos del cielo.
UN GRAN ECLIPSE DE LUNA
Este sábado 26 de junio por la mañana habrá un eclipse parcial de Luna que será visible en gran parte de América y de Asia. No se lo puede perder.
El eclipse comenzará a las 3:17 am PDT (hora diurna del Pacífico) ó 10:17 UT (Hora Universal) cuando la Luna entre en la sombra rojiza de la Tierra. A las 4:38 am PDT (11:38 UT) se producirá el máximo del eclipse, o sea, el momento en el cual se cubrirá el 54% del diámetro de la Luna. Desde el principio hasta el fin, el evento durará casi tres horas.
Un gran eclipse de Luna (contactos 500 píxeles)
Si bien el eclipse es sólo parcial, será ampliado en tamaño y en encanto por la "Ilusión Lunar" (dicha ilusión es el resultado de que el eclipse ocurra cerca del horizonte, visto desde algunos sitios en Estados Unidos).
Por razones no completamente entendidas por astrónomos o psicólogos, cuando la Luna se encuentra próxima al horizonte parece ser más grande de lo normal, si se la observa cerca de árboles, de edificios y de otros objetos en primer plano. En realidad, una Luna que está cerca del horizonte no es más grande que cualquier otra Luna (las cámaras lo prueban), pero el cerebro humano insiste en que es de otra manera.
LOS PLANETAS SE ALINEAN PARA LA LLUVIA DE METEOROS PERSEIDAS
El jueves 12 de agosto será una noche de ese tipo.
El espectáculo comenzará al atardecer, cuando Venus, Saturno, Marte y la Luna creciente aparezcan hacia el Oeste formando una estrecha conjunción. Los cuatro astros celestes se encontrarán dentro de un círculo de aproximadamente 10 grados de diámetro y brillarán en conjunto a través de los pálidos colores del atardecer. No será necesario emplear un telescopio para disfrutar de este evento: mapa del cielo.
Derecha: Fotografía de un meteoro Perseida tomada en agosto del año 2009 por Pete Lawrence, en Selsey, Reino Unido. [Más información]
Los planetas estarán en el cielo occidental hasta alrededor de las 10 p.m. Cuando desaparezcan, siguiendo al Sol bajo el horizonte, le convendrá quedarse ya que es entonces cuando comenzará la lluvia de meteoros Perseidas. Desde las 10 p.m. hasta el amanecer, se podrán observar meteoros surcando el cielo estrellado en un espectáculo que será aún más gratificante que una conjunción de planetas.
Los escombros del cometa Swift–Tuttle provocan la lluvia de meteoros Perseidas. Cada 133 años, el enorme cometa visita al sistema solar interior y deja detrás un sendero de polvo y guijarros. Cuando la Tierra atraviesa estos escombros, los diminutos fragmentos de material cometario se precipitan a través de la atmósfera a aproximadamente 225.000 kilómetros por hora (140.000 millas por hora) y producen destellos luminosos al desintegrarse. Estos meteoros se denominan Perseidas porque emanan de la constelación Perseo.